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Chamber
Music for Saxophone Pedro Iturralde: Pequeña Czarda. Srul Irving Glick: Sonata for Soprano Saxophone and Piano. Fernando Lerman: Sonata para Saxofón Alto y Piano. María Noel Luzardo, saxophon y Martha Fornella, piano.P.A.I. (Producciones Argentinas e Internacionales) 3023. Duración 58’18”. Para buena cantidad de músicos, aficionados y estudiosos de la música académica grabada, no deja de ser llamativo la presencia en catalogo de un CD abarcando un repertorio poco convencional como el de referencia, interpretado por un instrumento que en esta categoría también lo es. Estamos acostumbrados a apreciar oboístas, clarinetistas, fagotistas, etc. pero al saxofón clásico, alejado de la música popular, donde siempre a reinado con gran comodidad, no es frecuente poder disfrutarlo. Lamento profundamente esta realidad, pues no deja de ser una experiencia estética diferente. Debemos convenir que en sus comienzos el repertorio clásico- académico fue fundamentalmente de origen francés, dado el poder gravitante que el excelente saxofonista Marcel Mulle, tuviera sobre sus contemporáneos y que llevara a casi todos los compositores franceses de su época a escribir para el motivados por su poder de convocatoria. Ibert, Pierne, Bozza, Debussy, y también Glazunov han sucumbido al poderoso encanto que dicho instrumento tuviera en manos experimentadas y que lo hacían único e irremplazable. No fue fácil luchar contra prejuicios, desconocimiento y mala información. Pero el saxofón clásico fue ganando poco a poco un lugar muy especial en el gusto de los melómanos y gracias a la discografía especializada, hoy es posible escuchar excelentes músicos y muy buena obra encomendada casi siempre por algún entusiasta cultor del saxofón, en alguna de sus diversas tesituras (soprano, alto, tenor etc.). En nuestro país hemos podido valorar la presencia de importantes virtuosos que con distintas características nos han descubierto un mundo sonoro distinto al habitual. Denissov, De Rivera y Villafruela entre los visitantes y nuestro muy conocido Hugo Pierre, el polifacético Alejandro González y ahora María Noel Luzardo con su permanente accionar están abriendo interesantes espacios dentro del repertorio académico que hasta el presente solo estaba al alcance de instrumentos más convencionales. El alto grado de rango dinámico posible, el desarrollo de una técnica virtuosa, la estabilidad de afinación y la variada gama de timbres posible unidas a su enorme extensión ofrecen a los compositores terreno fértil para incursionar cada vez con mayor frecuencia en este mundo fascinante. La “Fantasía para Saxofón Alto y piano”, del compositor brasileño Ronaldo Miranda fue escrita en 1984, obra vital, apasionada, con un alto contenido de espíritu nacional precede a “Niebla y Cemento” del argentino Mario Herrerías, intento creativo de nueva música argentina bien elaborada con recursos genuinos y auténticos. La “Sonata para saxofón soprano y piano” del compositor canadiense Srul Irving Glick, logra integrar los elementos contemporáneos y las técnicas clásicas de composición para ponerlos al servicio de un lirismo con reminiscencias hebraicas. Walter Hardley, de los Estados Unidos, ha escrito un sexteto para saxofón y el tradicional quinteto de vientos, su inclusión en este CD aporta dos sensaciones divergentes. Por un lado logra una combinación tímbrica nueva y atrayente, pero resiente la unidad sonora de todo este compacto que surge de la presencia constante de un dúo instrumental con piano. Fernando Lerman ha escrito una muy buena sonata con elementos folclóricos argentinos atrayentemente elaborados, y finalmente el español Pedro Iturralde en su “Pequeña Czarda” expone el característico sentimiento nostálgico y la exuberancia de la música húngara tradicional. El resultado es belleza, armonía, las emociones más intensas en su versión. Una de las obras más interesantes de toda esta producción. María Noel Luzardo es una saxofonista realmente atractiva. Ganadora de varios premios nacionales e internacionales, brilla ya con luz propia por su capacidad y empuje. La colaboración que permanentemente le aporta desde el piano Martha Fornella es en todo momento equilibrada y ajustada al texto interpretativo. Los miembros del Syrinx Woodwind Quintet aportan su dosis de experiencia en la obra de Hartley, aun con las reservas expresadas anteriormente. Asimismo un mayor control en el balance, y sonido final de esta producción podían haber sido acaso mas elaborados. Los argentinos necesitamos que nazcan iniciativas como esta. E mpresas que tiendan a recuperar y sostener nuestro patrimonio cultural no son tan abundantes como para permitirnos el lujo de no estimularlas, lo que no impide tener siempre presente el arduo y dificultosa camino de transición hacia la excelencia. En consecuencia altamente recomendable, con la convicción de que María Noel Luzardo sabe transmitir con seriedad y vitalidad musical el rico repertorio que transita.
Alberto Merenzon
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